Archivos para las entradas con etiqueta: Elena Odriozola

Si estáis en A Coruña este sábado, 5 de agosto, tenéis una cita con Iban Barrenetxea, Elena Odriozola y otros fantásticos ilustradores.

la foto_1.JPG

captura-de-pantalla-2016-11-16-a-las-11-45-23

Por iniciativa de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, desde 1997 se celebra el Día de la Biblioteca con el objetivo de concienciar a la sociedad de la importancia de la lectura y como homenaje y reconocimiento a la labor de los bibliotecarios.

Cada año se encarga a un escritor y a un ilustrador, ambos de reconocido prestigio, la redacción del pregón y el diseño del cartel que se difunde entre todas las bibliotecas de España, asociados e interesados. Este año las autoras seleccionadas son Ledicia Costas y Elena Odriozola, Premio Nacional de Literatura Infantil e Ilustración 2015, respectivamente.

El acto conmemorativo tendrá lugar el día 24 de octubre, a las 18,00h, en la Biblioteca Regional de Madrid, Joaquín Leguina.

ffc9a76e4f88b66c863df72bab4ef694_xl

El texto dice así:

Una luciérnaga es una isla perdida en la noche más densa. Cien luciérnagas, una constelación misteriosa que marca el rumbo hacia otros universos. Así, con esa estrategia de luz, se organizan los libros que moran en las bibliotecas. Son caricias fosforescentes que incendian los sueños y recomponen los corazones grises hasta hacerlos recobrar su color rojo brillante. Cualquier individuo que padezca el síndrome del corazón gris, debería ponerse en manos de un experto y visitar una biblioteca.

Para escribir un libro, además de hacer malabarismos con las palabras hay que ser una desvergonzada o un loco. Un atrevido, una excéntrica descontrolada. Llevar un calcetín de lunares, otro de rayas y los pelos de punta. Una cresta como las que lucen las cacatúas sería un peinado muy interesante para un escritor. Solo las mentes más disparatadas son aptas para escribir libros. Pero para custodiarlos no es suficiente con tener un desajuste en los cables cerebrales. Es indispensable ser de fuera. Un extraterrestre. Las bibliotecas albergan seres con antenas giratorias, cerebros millométricos que memorizan títulos rebuscados, rimbombantes, campanudos. Las personas que custodian libros siempre me han parecido criaturas singulares. Están dotadas de extremidades retráctiles que estiran y estiran hasta alcanzar aquel volumen al que parecía imposible acceder. Y a continuación, como si nada, se recomponen y todo vuelve a su posición natural. Parecen seres humanos, pero a poco que los observes percibirás que no son de aquí. Una de las cosas que más me fascina de los bibliotecarios es su cerebro. ¡Me parecen tan listos! Los libros fabrican pensamientos. Pasar tantas horas dentro de una factoría de ideas es bueno para tener un corazón rojo y brillante y una cabeza repleta de planes fantásticos.

Alguien me ha contado que el 24 de octubre es el Día de la Biblioteca. Sería genial organizar una fiesta con confeti y pompas de jabón. Celebrarlo por todo lo alto. Me encantaría vestirme para tal ocasión como el personaje de algún libro, sentarme en la mesa de una biblioteca de la ciudad donde vivo y esperar a que fuesen a visitarme. En las bibliotecas puedes ser quien tú quieras. Desde Mary Poppins hasta Matilda. Atreyu, Drácula o incluso Pippilotta Viktualia Rullgardina Krusmynta Efraimsdotter Långstrump. Puedes ponerte botas de pelo, plumas, zancos y sombreros. Sombreros! Eso es! Imagino a una pequeña lectora acercándose a mí discretamente, atraída por los colores y formas de mi sombrero:

—Sombrerera loca, ¡qué fiesta más maravillosa! Sería tan amable de servirme una taza de té?

Yo se la serviría con mucho gusto, poniendo cara de mujer refinada, y luego ambas haríamos ruido al tragar. Sonaría algo parecido a glup glup glup. Y antes de que nos diese tiempo de romper a reír de forma desenfrenada, aparecería el bibliotecario, como surgido de la nada, que para eso poseen la facultad de materializarse delante de ti en el momento más inoportuno, y nos advertiría de que las bibliotecas no son merenderos. Hay que reconocer que son únicos custodiando tesoros. Extraterrestres con el corazón rojo y brillante. Qué cosa tan extraordinaria. ¡Feliz Día de la Biblioteca!

Ledicia Costas

 

 

elenaodriozola1A Elena Odriozola (San Sebastián, 1967), el premio nacional de ilustración no le alteró el pulso. Le complicó un poco sus quehaceres habituales durante el día de la concesión con el teléfono impertinente pero, pasado el bullicio, continuó con su vida. Que no es poco, diría ella. Prefiere que su obra hable por sí misma, ahí está todo, antes que explicarla. Cuando hablamos del despegue de la ilustración como fenómeno, se extraña porque “tampoco es algo nuevo. ¿Qué son los grabados de Doré?”

*Entrevista publicada en la revista Infobibliotecas en colaboración con Mares Virtuales.

brevista_16

Cuando te detienes ante el escaparate de una librería, ¿qué te decide a entrar? Bueno, que lo que vea me atraiga es un punto a su favor y si es acogedora, mejor que mejor. No me gustan las de las grandes superficies. Prefiero un lugar agradable para estar.

¿Y cruzado el umbral? Generalmente suelo empezar por la sección infantil, que puede ser lo que más me atraiga, aunque suele ser bastante decepcionante en las que tengo cerca. Una buena librería debe tener un librero interesante e interesado aparte de un buen fondo, claro. Y la librería gana muchos puntos si, además, es bonita.

Cuando viajas a una nueva ciudad, ¿te marcas sus librerías en la ruta? Sí y, claro, también voy directa a la sección de infantil o arte. Dudo poder leer una novela en alemán, por poner un ejemplo, así que me salto esa sección. Estoy deseosa de encontrar cosas que no veo aquí, aunque eso ha ido cambiando con los años. Al principio encontraba mucho más que ahora. No sé si es porque mi percepción ha cambiado o porque se ve un poco lo mismo en todas partes. De todas formas, tengo que decir que no soy la persona más viajada de este mundo precisamente, así que mi opinión igual no tiene mucha base.

¿Escoges los libros que compras por la cubierta? A no ser que vayas a por algo en concreto, lo que tira es la cubierta y la edición. Pero es sólo una primera criba, hay muchos títulos que se caen una vez los abres.

cenicienta_elenaodriozola_nordica

Por cierto, ¿cuáles dirías que son las claves de una buena cubierta? Yo no tengo las claves. Para mí es importante que no tenga muchos elementos, que sea limpia y directa. Que cuente algo de la historia pero que no la desvele. Esto último es algo evidente, ¿no?

¿Cómo las enfocas con los editores? Normalmente trabajamos sobre un diseño de colección, que condiciona bastante. El editor me envía el texto y le hago mi propuesta. A veces también me han pasado las ideas del escritor, pero no solemos coincidir. Acostumbran a querer contar demasiadas cosas, con lo que se consigue no decir nada. Creo que hay que ser sutil.

Las librerías y los autores habéis estrechado una alianza natural desarrollando actividades, talleres, encuentros, exposiciones… En mi caso, sobre todo, presentaciones de libros y también alguna exposición Me gusta porque salgo de mi rutina habitual y me encuentro con otra gente. Y eso que me gusta mi rutina y no me va lo de estar con mucha gente. Pero ésta, hasta ahora, siempre ha sido muy amable, siempre ha merecido la pena. Bueno, alguna excepción habrá, pero ahora no la recuerdo.

¿Qué te aporta ese contacto con los lectores? Casi siempre me siento en deuda. Recibo bastante más de lo que doy. A veces escucho cosas (buenas) a las que no sé qué responder, creo que no se corresponden conmigo.

Has viajado a diferentes países dando talleres. ¿Cómo los enfocas? Fuera de aquí, a México y Lisboa. Tampoco tanto… No hago diferencias entre los que hago aquí o fuera. En su mayoría son talleres que hago acompañada por Gustavo Puerta, que es un magnífico profesor. Simplificando, él lleva la parte teórica y yo la práctica.

No sabría definir el tipo de taller que doy, no hay dos iguales. Desde hacer objetos del precine, a montar un teatro de papel, hacer aucas o retablos… Todo ello como base para contar una historia, desarrollar personajes… Utilizar otros formatos que no sea el álbum resulta mucho más interesante.

elenaodriozola2

¿Qué tipo de personas acuden a tus talleres? Ilustradores, estudiantes de ilustración o aficionados… En su mayoría, mujeres. Siempre me admiran las ganas con las que trabaja la mayoría. Y los resultados. Nunca he sido tallerista y estoy convencida de que a mí no me saldría nada.

Centrémonos en tus ilustraciones. El jurado te concedió el premio Nacional de Ilustración por “su capacidad de renovación siguiendo una línea propia y coherente y por el potencial narrativo de su obra”. Eso dijeron, sí.

Si hay algo que te incomoda es escuchar cómo te definen o, aún peor, pedirte que te definas tú misma… Más que me definan, que es inevitable, me pone nerviosa que me pidan que me defina. No sé hacerlo. Y lo que me defina hoy puede no valer mañana…

En los libros, ¿cómo condiciona el texto tu técnica y estilo? Diría que condiciona la técnica, no el estilo. No tengo varios estilos, sólo uno. Hay textos que necesitan ser contados de otra forma. En algún caso, como en Frankenstein (Nórdica Libros), empecé dibujándolo pero algo fallaba. Lo que quería contar y de la forma que quería contarlo no funcionaba con ilustraciones. Mientras buscaba la solución, Gustavo Puerta me dijo: ahí tienes un teatrito de papel. Y tenía razón. Fue salirme del formato y todo encajaba.

La exploración es una constante en ti. Cuando nos apegamos a un camino, manteniendo una voz inconfundible, nos llevas por otros derroteros… ¿Aburrimiento, inquietud, inconformismo, necesidad…? Necesidad.

¿Te contaminan las tendencias? No lo creo. No me gusta lo que significan, es algo que no dura.

Elena_O_2016_NORDICA_Aplastamiento de las gotas (00) con texto

¿Te has sentido alguna vez atrapada en una estética concreta porque era lo que te demandaban constantemente? Nunca haría eso. Creo que es muy perjudicial para uno mismo.

Empezaste en el sector publicitario, ¿cómo influyó en tu trabajo posterior de ilustradora? En no ser literal, en la necesidad de interpretar el texto.

¿Qué buscas en un texto con el que emparejarte? Que me dé ganas. Que lo lea y piense “a ver qué hago con esto”, que sea un reto. Lógicamente no siempre es así, hay diferentes motivos por lo que ilustrar y no siempre se tiene la opción, pero cuando la tengo es cuando más lo disfruto.

¿Qué sientes cuando dicen de tu obra que es poesía ilustrada? Que no lo veo así. Pero cada cual ve lo que ve.

¿Y si alguien la califica de bonita? Prefiero eso a que la califiquen de fea, pero el valor de una ilustración no está en que sea bonita, a veces puede necesitar que no lo sea. Pero, si sólo es bonita, mal vamos.

Tus personajes están dotados de un carisma que hipnotiza al lector. ¿Buceas en sus personalidades, en su psicología? En muchos casos, me pongo en su lugar. Y siempre está mi punto de vista.

Das mucho de ti en cada proyecto. Teniendo en cuenta que lo hago yo… ¿Cómo se puede hacer de otra forma? Aunque es verdad que algunos proyectos exigen más que otros.

¿La inspiración te sorprende o la atrapas? El trabajo de ilustración en mi caso consiste, sobre todo, en pensar, en saber qué quieres contar y cómo. Una vez decidido eso cojo el lápiz, casi nunca antes. Cuando ya tengo claro qué quiero hacer.

haizelami_elenaodriozola

¿Qué herramientas de trabajo utilizas para componer tus ilustraciones? En este momento sobre todo pintura acrílica y papel sumi-e. El cutter también es importante. Y lápiz y goma, claro. Pero es algo que suele ir cambiando.

¿Cuáles son tus autores de referencia? Hay tantos… aunque creo que lo que inspira a uno va muchos más allá. Pero podría nombrar a Nathalie Parain, Wolf Erlbruch, Sempé, Arthur Rackham, Lisbeth Zwerger, Czechka… por citar alguno.

¿Bebes de otras fuentes, como el cine o la música? Ahí no tengo tan clara la referencia. Podría decir “La princesa prometida” o “El hombre tranquilo”, sin pensarlo mucho (seguro que cuando ya sea tarde pienso en montones más), o que me gustan las Ciacconas…

En un encuentro explicaste que tus bebés carecían de cuello porque “cuando somos adultos separamos la cabeza del corazón”. Bueno, fue un análisis sobre la marcha y pensé que tenía su lógica, porque mis personajes adultos tienen en cuello más largo. No fue nada meditado, simplemente me lo pregunté y pensé en eso.

¿Qué tres libros destacarías de toda tu obra? Qué difícil. La princesa y el guisante (Anaya), Aplastamiento de las gotas (Libro de las artes -ahora reeditado por Nórdica Libros-), Eguberria (Nerea Ediciones), Frankenstein o el moderno Prometeo (Nórdica Libros)… Uy, llevo cuatro.

frankenstein_elenaodriozola_nordica

¿Por qué eliges cada uno de ellos? Los primeros, porque han superado el paso del tiempo y me siguen valiendo. Los últimos, porque creo que también van a hacerlo.

¿Qué sientes al mirar el camino recorrido? No suelo hacerlo, sólo cuando me lo preguntan… No sabría qué decir.

¿Y si te interrogamos sobre qué persigues en el futuro? Esa palabra, perseguir, no me gusta mucho.

¿Cuál preferirías? No encuentro un sinónimo para eso, no persigo nada. Disfrutar con el trabajo que tengo en este momento.

 

 

 

 

 

“Encuentro un pobre consuelo volviendo a leer (y a mirar) Aplastamiento de las gotas, ese brevísimo e inquietante relato de Cortázar (poco más de una docena de líneas), extraído de sus Historias de cronopios y famas, que Elena Odriozola ha ilustrado magistralmente para Nórdica y cuya lectura y visión reiterada es como un exorcismo al dios azteca Tláloc para propiciar la lluvia” escribía este sábado Manuel Rodríguez Rivero en, Babelia de El País, sobre Aplastamiento de las gotas (Nórdica Libros).

Elena_O_2016_NORDICA_Aplastamiento de las gotas (00) con texto

Jesus_C_2014_FCE_El Sueño (02)

Elena Odriozola, Jesús Cisneros y Cinta Arribas entres los diez ilustradores que debes conocer, según Art Versed.

Captura de pantalla 2016-07-11 a las 8.59.31

cropped-banner-blogElena Odriozola habla de sus hábitos lectores y sus procesos creativos en la revista Infobibliotecas, donde resume su trabajo, sobre todo, “en pensar, en saber qué quiero contar y cómo”.

En este número, dedicado a las librerías, Elena explica que le atraen los espacios acogedores: “No me gustan las de las grandes superficies. Prefiero un lugar agradable para estar. Generalmente suelo empezar por la sección infantil, que puede ser lo que más me atraiga, aunque suele ser bastante decepcionante en las que tengo cerca. Una buena librería debe tener un librero interesante e interesado aparte de un buen fondo, claro. Y la librería gana muchos puntos si, además, es bonita”.

En sus viajes antes “encontraba mucho más que ahora. No sé si es porque mi percepción ha cambiado o porque se ve un poco lo mismo en todas partes. De todas formas, tengo que decir que no soy la persona más viajada de este mundo precisamente, así que mi opinión igual no tiene mucha base”.

Una buena cubierta es uno de los aspectos que le acercan a los títulos que encuentra en la librería, una buena excusa para que hable de su proceso en este campo: “Normalmente trabajamos sobre un diseño de colección, que condiciona bastante. El editor me envía el texto y le hago mi propuesta. A veces también me han pasado las ideas del escritor, pero no solemos coincidir. Acostumbran a querer contar demasiadas cosas, con lo que se consigue no decir nada. Creo que hay que ser sutil”.

ElenaOdriozola1